ASOCIACIÓN DE ESTUDIANTES Y CREADORES
COLOMBIANOS EN FRANCIA
COLCREA

 

 

 

 

 


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"DE LOS IDEÓLOGOS DE LA SEGURIDAD DEMOCRÁTICA, LA NEGOCIACIÓN IMPUNE Y LAS GUERRAS QUE VIENEN"
Comentario sobre la conferencia de Eduardo Pizarro L. en el Institute des Hautes Etudes d'Amérique Latine "IHEAL", en Paris el 21.06.2005

José Sabogal
cirpes_jose@yahoo.fr
ORRA-CIRPES*, París, junio 2005

 

"El deslizamiento hacia el desprecio de los derechos del hombre, en la actualidad y en el corto plazo, es un atributo de la globalidad imperial. Contra ese "fascismo global" y sus pequeños servidores locales, pasó el tiempo en que los intelectuales deban esencialmente reafirmar la superioridad de la inteligencia y de la razón frente a las brutalidades materiales de la Bestia. En verdad, deben poner su inteligencia al servicio de las fuerzas capaces de combatir directamente contra la enfermedad de la dinámica global que arrastra al siglo XXI hacia la generalización del horror. Los que no quieren saberlo de antemano no leerán la mala nueva. Si ellos mismos caen en el cesto de la basura social globalizada (como las clases medias argentinas, las únicas actualmente golpeadas con todo el rigor), algunos se acusarán así mismos de necedad o error estratégico. Los otros deben hacer el inventario de los medios de resistir a esa inhumanidad difusa, acaso mas grave, por su extensión, que la locura nazi que atormentó mi infancia con una pesadilla localizada y que fue aplastada en diez años." A. Joxe, El Imperio del Caos, p.99, Colección Escafandra, Santiago de Chile, 2003.

 
 


Violencia, derechos humanos y seguridad en Colombia: desafíos y perspectivas, fue el nombre que se le dio a la conferencia al profesor del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales, de la Universidad Nacional de Colombia. Pero en realidad el conferenciante expuso sus dos últimos artículos publicados en su columna habitual en El Tiempo - las del 6 y 20 de junio -, referentes a la ley de "justicia y paz" para los grupos paramilitares. Debo advertir que a pesar de su enfoque ideológico, guardo desde hace años afecto por la persona de E. Pizarro, por el sociólogo y politólogo. Pero debo constatar también su profunda radicalización política y, sobre todo, la manera como ésta terminó por invadir completamente su producción profesional. No es sano para él, para la academia, para él país y para los jóvenes estudiantes del IHEAL que Pizarro se sirva de su estatus académico para impulsar sus evidentes aspiraciones políticas.

Me sorprendió el abandono de todo rigor de Pizarro. No me desconcertó su contemporización con el gobierno si no su fascinación con la Seguridad Democrática. Me afligió la forma como concibe la paz. Me repudió profundamente la justicia que pregona para "las victimas de ayer y las victimas de mañana". Me indignó, en fin, asistir a un análisis serio sobre Colombia y encontrarme en su lugar el discurso de un canciller ad hoc, con la misión de persuadir a la comunidad Internacional de la necesidad del gobierno colombiano de ser completamente impune con los paramilitares.

Sobre la "nueva era de la humanidad"

El contexto internacional ("un mundo radicalmente distinto") que pinta Pizarro y sobre el cual basa su estratagema es completamente ficticio. Solo se necesita de cierta habilidad y una determinada finalidad para disminuir estadísticamente los conflictos armados, sobre todo tratándose de un concepto tan impreciso. Los conceptos, los términos, las modalidades, los medios y los fines de la guerra se han transformado y los conflictos armados siguen en expansión. En cuanto a la "tolerancia cero" de la Comunidad Internacional frente a la impunidad Pizarro es mas que optimista. Saboteada sistemáticamente por parte de Estados Unidos y algunos de sus aliados, la crisis de la Comunidad Internacional y, mas concretamente, de los organismos que la representan, es una de los elementos mas sobresalientes de la coyuntura internacional actual.

a) La "disminución de las guerras".

Con el fin de la bipolaridad nuclear entramos en un período de mutaciones (estratégicas, económicas, militares). Aun cuando el concepto de guerra conserva su vigencia, la frontera entre la guerra y la paz se esta esfumando. Es el concepto de paz el que esta cargando todo el peso de ésta nefasta disolución. La disuasión como forma estratégica general es cada vez más inoperante. La disuasión presupone un adversario, un tomador de decisiones, un centro de decisión. Con el predominio de situaciones complejas (amenazas difusas, difícilmente atribuibles a un actor central), la disuasión pierde pertinencia. Este nuevo contexto, caracterizado por la proliferación de conflictos locales, ha dado pié al surgimiento de nuevas formas estratégicas: la prevención, la preemisión, la remodelación del mundo (" shaping the world"). Que sean unilaterales o cooperativas, estas formas estratégicas implican a su vez una modificación de las alianzas y las coaliciones. En los conflictos locales periurbanos violentos a lo largo de las zonas grises; en la expedición en el Sur (Gran-Medio Oriente, África, Andes-amazónicos) y en las operaciones de paz, están actuando no solo ejércitos, también paramilitares y unidades militares privadas (Private military companies, PMC). Y "si la privatización de ciertas funciones militares procede de una racionalidad económica y presupuestaria, la delegación en firmas privadas de las funciones de combate y de mantenimiento de la seguridad, proceden de una racionalidad política." 1 La definición del Estado como productor de paz mediante el monopolio de la violencia esta siendo demolida por la dinámica global liberal y sobre sus escombros se esta forjando una representación seguritaria de la paz. Quienes miran el mundo con el lente de esta nueva concepción de la paz pueden creer que las guerras, en efecto, están disminuyendo.

Toda esta transformación estratégica se refleja en la diversidad-multiplicidad de conflictos armados desencadenados en los últimos años y que no es posible clasificar sobre los parámetros tradicionales de la guerra.

Los conflictos armados en el mundo se han reconfigurado (de la disuasión a la prevención), se han transformado (de la guerra bipolar a la guerras globales: narcotráfico, terrorismo, proliferación de armas), se han diversificado (militarización del espacio, guerra asimétrica, en red y contra redes, por el buen gobierno), se han extendido (guerras de expansión y neo-coloniales), se han regionalizado (Balcanes, Andes Amazonas), a lo sumo se han congelado (América Central) o ignorado (en Colombia no hay conflicto armado dice su Presidente). Mas aun - consecuencia de una estrategia de espacialización de la violencia de los países dominantes - los conflictos armados se ha desencadenado, desplazado y concentrado en el Sur. Asistimos, si se quiere, a una pulverización/banalización de los conflictos armados, no a su extinción.

Pero ateniéndonos inclusive a los parámetros tradicionales tampoco puede afirmarse que los conflictos estén disminuyendo. Conflits dans le monde 2003, publicación de la colección Etudes stratégiques et militaires -del Institute Québécois des Hautes Etudes Internationales - afirma que " de acuerdo con las cifras compiladas por los grandes centros de polemología, los conflictos armados disminuyeron entre 1988 y 1997 de 40 a 25. En los tres años siguiente (1997-2000) aumentaron nuevamente a 37, para luego descender a 30 entre el 2000 y el 2003". Con lo cual, entre 1997 y el 2003 los conflictos armados han aumentado de 25 a 30. Mientras Pizarro considera contundentes las cifras del Stockholm International Peace Institute (SIPRI) sobre la tendencia a la disminución de los conflictos internos mayores (es decir, aquellos que producen más de 1.000 muertes por año como el colombiano), el Center for International Development and Conflict Management (CIDCM), de la Universidad de Maryland, que según el Institute Québécois "ofrece el análisis mas profundo en este dominio", prefiere mantener un optimismo prudente al respecto.

Sobre un análisis especifico de las "pequeñas guerras crueles" y la "paz imperfecta" que siguen surgiendo en el siglo XXI en todas las zonas del Sur, A. Joxe resalta : "A pesar del fin de la Guerra Fría y la ausencia de guerras entre Estados, los grandes Estados pacíficos, industriales y ricos perfeccionan incesantemente sus armamentos y sus ejércitos sin enemigos designados. Bien vemos que es por temor a explosiones que vendrían del desarrollo desigual, fruto del neoliberalismo".2

Por otra parte, "el numero de operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU no había sido tan elevado (15 a mediados del 2003) [por lo que] los partidarios del progreso de las negociaciones, o de las soluciones diplomáticas de las crisis internacionales o de los grandes desafíos de nuestra época, poco pueden alegrarse del balance del periodo".3 A propósito del origen, la continuación o la exacerbación de los conflictos armados, el Anuario 2004 del Centro de Investigación para la Paz (CIP) afirma que " casi la cuarta parte de las aproximadamente cincuenta guerras y conflictos armados activos en los últimos años tienen un fuerte componente de recursos naturales".4 Por su parte, E. Hobsbawn concluye en La guerra y la paz en el siglo xx con un pronóstico tentativo: " la guerra en el siglo XXI será menos sanguinaria que en el XX. Pero la violencia armada, que produce pérdidas y sufrimientos desproporcionados, será omnipresente y endémica - ocasionalmente epidémica- en vastas zonas del mundo. El prospecto de un siglo de paz es remoto."

 
 

b) La "intolerancia cero" de la Comunidad Internacional frente a la impunidad.

Una justicia internacional que se ejerza mas allá de toda frontera es todavía una utopía. La dificultad mayor reposa de hecho en que toda justicia necesita de una fuerza que le permita detener a los sospechosos, recoger pruebas, aplicar las condenas. Y para el caso no se trataría de cualquier fuerza, sino de una fuerza tal que ninguna otra pueda confrontarla. Las comisiones de encuestas de la ONU han constatado que las agencias gubernamentales estadounidenses violan frecuentemente las leyes y los derechos humanos; Israel maltrata a los palestinos bajo la protección de la potencia hegemónica; los rusos dominan bajo el terror a los chechenios; por omisión algunos gobiernos europeos han estado estrechamente implicados en masacres en el Africa. Una justicia internacional impotente ante los poderosos es mas que una justicia a medias. "Mucha imaginación se necesita para ver en el arresto de Milosevic una victoria de la justicia internacional. Se sabe que el gobierno de Estados Unidos, al mejor estilo del Far West, ofreció a los yugoeslavos una ayuda de cien millones de dolares en caso de lograr su detención.

En la presentación del Informe 2004 de Amnistía Internacional, Irene Khan, secretaria general de la organización sostuvo que "Bajo el fuego cruzado de las violencias perpetradas por los grupos armados y los organismos estatales, los derechos humanos y el derecho internacional humanitario sufrieron en 2003 los ataques mas sistemáticos del ultimo medio siglo". Khan agregó que "En los conflictos persistentes como el de Colombia, Nepal, Congo, Sudan, Chechenia, Palestina, etc, se cometen las peores atrocidades sin la menor atención de la comunidad internacional", y sostuvo que "Los Estados no se preocupan de la verdadera arma de destrucción masiva que son la injusticia, la pobreza, la impunidad, el comercio no reglamentado de armas ligeras, [etc]"5.

La creación y el funcionamiento de la Corte Penal Internacional puede ser un avance muy significativo contra los crímenes contra la humanidad. Pero de ahí a pensar que el dique contra la impunidad ya se este cerrando es algo mas que insensato. Esta lejos el día en que la CPI cuente con el respaldo y los instrumentos necesarios para ir a capturar por el mundo los jefes de las fuerzas ilegales y los gobiernos acusados de crímenes contra la humanidad. Primero tiene que vencer la oposición de la potencia hegemónica, que vía diplomática constriñe a los Estados amigos a garantizar la impunidad de sus nacionales.

Sobre "el fin del conflicto" armado en Colombia

Luego de anunciar "el mundo radicalmente distinto" la nueva era de la humanidad (o el fin de la historia), bajo los efectos del embrujo autoritario Pizarro anuncia el fin del conflicto armado en Colombia. Algo de razón tiene : en la "estrategia" de la Seguridad Democrática la "paz" con los paramilitares es el principio de la "ofensiva final" contra insurgente.

a) La "paz" paramilitar es un embuste con graves e insospechadas consecuencias para Colombia. Aun cuando haya dejado de ser propiamente falsa (la negociación de "paz" con los paramilitares no es posible.6 El problema no es político, ni jurídico ni ético. El paramilitarismo es una forma de violencia organizada por terceros, es orgánica y estructuralmente dependiente. Para una negociación, sobre todo de este tipo, se necesita de un interlocutor valido, esto es, autónomo, con suficiente poder para hacer efectivo su compromiso, si la negociación es individual, y si es con un colectivo, con un nivel de organización capas de coactar a los asociados al cumplimiento de acuerdos. No se necesita recordar el origen y su evolución para constatar que los paramilitares en Colombia no tienen estructura militar, política o financiera propia a ningún nivel territorial. Se presumió que las AUC era una estructura nacional de carteles regionales de la droga y que C. Castaño era el Rey hasta que, antes de empezar las negociaciones, la "confederación" voló en pedazos. Los tales Bloques tampoco son federaciones u organizaciones regionales de las redes locales de traficantes. Los grupos paramilitares en Colombia no son ejércitos, entidades políticas ni gremiales. Ni siquiera son mafias por si mismos aun cuando son servidores locales de una lógica financiera desarraigada o mafiosa. Desde que comenzaron las negociaciones con los paramilitares "en el Oriente Antioqueño, por ejemplo, los mismos paramilitares se han llamado Bloque Metro, Batallas de Santuario, Cacique Nutibara y Héroes de Granada [...] al tiempo que en el área metropolitana de Medellín aparecen como grupos anónimos, con el nombre de otros bloques o bajo la denominación de antiguas bandas de delincuencia común".7

Las AUC - escribió hace unos meses el mismo Pizarro - se han transformado en típicos señores de la guerra, similares en sus características básicas a aquellos que pululan en Afganistán, Irak o Sierra Leona. Y cita a Stergios Skaperdas, quien sostiene que el término "señor de la guerra" se refiere a personajes poderosos (strongmen) que no obedecen órdenes de las altas autoridades centrales y controlan una región gracias a su capacidad para desarrollar la guerra.8 "Empresarios de la coerción", los llama también Pizarro, "es decir, grupos que a cambio de extorsión venden seguridad regional y a la vez se enriquecen con el tráfico de drogas".9

A los paramilitares los articula la coordinación contra insurgente que viene del interior de instituciones del Estado. Ideológicamente se dejan orientar por círculos de intelectuales de extrema derecha. Tienen en común la búsqueda de rentabilidad económica de todo tipo, legal o ilegal. Todo esto es de público conocimiento.

Pero el rol estratégico que desempeñan los paramilitares en la seguridad de Estados Unidos es menos conocido. Y aun cuando Pizarro cuenta con información de primera mano sobre el tema, se cuida de ser muy generoso. En términos doctrinales el paramilitarismo y el mercenariato son, con el refuerzo de las Fuerzas de seguridad locales, y la hibridación de los ejercicios-operaciones multinacionales permanentes, los componentes estratégicos de la Guerra de Baja Intensidad, que ya mencionamos. Las negociaciones de paz que se desarrollan actualmente entre el gobierno colombiano y los grupos paramilitares fueron "sugeridas" por altos funcionarios norteamericanos antes que cualquier colombiano osara proponerlas públicamente.10 Bajo el concepto de guerra preventiva y en el proceso de globalización económica mediante la privatización del Estado, la funcionalidad de los paramilitares se ha diversificado y extendido. La seguridad privada es uno de los negocios mas prósperos de la economía de mercado.11 La rentabilidad de una empresa de seguridad privada en Israel superó en el 2004 a la primera industria armamentista, tradicionalmente el sector económico mas importante de ese país. Si los paramilitares colombianos son tantos como se dice, Colombia es el país líder en el mundo en términos de privatización de la seguridad. Desmovilizar a la contrainsurgencia menos costosa y más efectiva (en términos del ejercicio del terror como instrumento de control social y político12 y de acumulación y defensa de la riqueza), en un país cuyo ejército a duras penas logra controlar a los insurgentes? No, reciclarlos, institucionalizarlos y reinsertarlos en la guerra. Hacer a un lado los paramilitares cuando Colombia es un frente de avanzada regional pos colonial de la globalización económica ?13 No, controlar su nivel de autonomía, perfeccionarlos y comercializarlos al interior y al exterior del país.

La paramilitarización es ya un reflejo de la intensidad de la debilidad del Estado. "Negociar" con ellos, es decir, amnistiarlos, es el paroxismo de esa debilidad. Max Manwaring - profesor/investigador de estrategia militar en el Strategic Studes Institute, del US Army War College - considera que "si retomamos la primera y más elemental de todas las cuestiones estratégicas de Clausewitz: La democracia, la estabilidad y la paz sostenidas dependen del control efectivo y legítimo del territorio nacional y sus habitantes, tenemos que el problema central de Colombia es que el gobierno logre ese control de una manera tal que asegure los Derechos Humanos, las libertades civiles y la seguridad personal de todos sus ciudadanos." La primera de dos condiciones que Manwaring considera indispensables para que el gobierno colombiano "en un contexto de insurgencia, narcotráfico y violencia paramilitar ilegales" pueda cumplir esa tareas es "profesionalizar y modernizar las fuerzas policiales y el sistema judicial, hasta el punto en que éstos impongan y administren la ley equitativa y efectivamente a lo largo y ancho del país." Pues bien, ni la ortodoxia liberal, ni la Bestia, ni el Plan Colombia, ni la Seguridad (cosmética) Democrática ni la ley de justicia y paz comparten el análisis de profesor Manwaring quien, - como no es ningún jesuita - sentencia: "Los gobiernos insensibles a la importancia del problema estratégico central de controlar [por medios legítimos] el territorio nacional y la población, se encuentran a sí mismos en una "crisis de gobernabilidad". Enfrentan una violencia social y anarquía criminal crecientes, y un eventual derrocamiento. Las soluciones a este problema nos conduce más allá del entrenamiento de unidades pequeñas para conducir operaciones agresivas contra los narcotraficantes, hacia la ampliación de la educación profesional y el desarrollo de liderazgo militares."14

b) La derrota de la insurgencia.

La táctica de buscar derrotarlas a punta de desinformación o de descalificación es tan vieja en Colombia como las FARC y el ELN. Al numero uno de las FARC, M. Marulanda, no más El Tiempo, se cansó de matarlo, en primera pagina. Actualmente el mismo diario mata mas guerrilleros ("disfrazados de campesinos") que las acciones combinadas Ejército-paramilitares. No soy simpatizante pero si un admirador de estos "grupitos de bandoleros", "sin ideas" (como aun los llaman voceros de las elites colombianas), que en contra de 42 millones de habitantes, controlan la mitad del territorio (lo que equivale a todo el territorio francés) de una semi-colonia del imperio mas poderoso de la historia.15 No creo sinceramente que el discurso del canciller adjunto de la Seguridad Democrática en gira por Europa logre hacerle mella a los insurgente colombianos. "La estrecha visión del gobierno de las FARC como "narcoterroristas" carentes de ideología y apoyo popular oscurece la realidad y limita la efectividad de sus políticas. El conflicto es más complejo y para ponerle fin se requiere un análisis más diferenciado."16 Por otra parte "No existen indicios claros de que la capacidad de reclutamiento de las FARC y su poderío para atacar objetivos militares y civiles específicos en lugares distintos a las grandes ciudades se hayan debilitado". El comandante de las fuerzas armadas, general Ospina, afirmó: "Siempre hemos dicho que las FARC están siendo derrotadas, pero todavía tienen mucho poder".18

El ELN sigue vivo no obstante la situación calamitosa crónica que enfrenta desde hace ya una década; no obstante la Operación Bolívar, en el marco del Plan Colombia - a la que Castaño se consagró tanto que le costo el relevo como jefe militar de las AUC -; no obstante la acción combinada en Arauca entre Fuerzas Armadas (tierra/aire/agua) - paramilitares-mercenarios-asesores gringos; no obstante no financiarse de la droga, con lo que queda claro que la droga no es el combustible fundamental del conflicto-.Qué decir entonces de las FARC ? A. Rangel - otro analista reputado en medios gubernamentales y empresariales - considera que las FARC están en repliegue y están intactas. Lo mismo afirmó Vicente Castaño hace unas semanas en Semana. Rangel calcula que para que el Estado pueda derrotar a la insurgencia necesita duplicar su pie de fuerza (de 160.000 a 300.000), duplicar sus helicópteros de transporte, triplicar los de combate e incrementar sustancialmente el presupuesto de operaciones. Admiro, repito, a las FARC y al ELN, aun cuando entiendo que su éxito es proporcional a la incapacidad estructural de las elites colombianas.

Todo indica, pues, desafortunadamente que el conflicto armado colombiano esta lejos de resolverse. Y como la primera condición para resolverlo es que exista, habrá que esperar primero a que el asesor convenza al Príncipe.

c) Las "mejoras sustanciales" en todos los índices.

Derechos humanos. Pizarro afirma que existe un mejoramiento significativo en el campo de los derechos humanos y en la lucha contra el narcotráfico.
El Informe 2004 sobre Prácticas de Derechos Humanos, del Departamento de Estado de Estados Unidos, señala que el sistema judicial colombiano es ineficiente, esta sobresaturado y socavado por la corrupción, y que rara vez lleva a juicio a los altos miembros de las fuerzas de seguridad acusados con abusos a los derechos humanos. Por su parte la Declaración 2005 de la presidencia de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (CDHNU) recomendó al Gobierno mejorar "según parámetros internacionales, su sistema estadístico a fin de incluir debidamente las violaciones de los Derechos Humanos y las infracciones del derecho internacional humanitario, porque no se registran debidamente los hechos, especialmente los cometidos por miembros de la fuerza pública".20

De mantenerse estas fallas en el sistema judicial y en el sistema de estadísticas, los índices que consulta Pizarro podrán mejorar mucho mas. Incluso también en términos de imagen internacional : el memorando "Lineamientos para el enfoque de los proyectos de cooperación internacional", enviado por el gobierno colombiano a sus embajadores, solicita explícitamente no recurrir a la utilización de términos como " conflicto armado", "actores no estatales", "protección civil", "comunidad de paz", "territorio de paz", "región o campo humanitario", "observatorio de situación humanitaria", entre otros. Para el Gobierno, esos términos generan ambigüedad. Incluso, afirma que legitiman a los grupos armados ilegales."21

Extraña lucha contra el narcotráfico. Un estudio de la Contraloría General de la República concluye que "se ha afianzado en el país un dominio señorial de corte antidemocrático, con "narcos" y "paras" como "dueños del poder real" a nivel regional y local. Y un sistema improductivo de tenencia de la tierra que agrava la pobreza y la desigualdad en el campo y no contribuye a la seguridad alimenticia del país." De acuerdo con el vice-Contralor, Luis Bernardo Flores, entre 1 y 4,4 millones de hectáreas habrían sido acumuladas por el narcotráfico en los últimos años. Según el Incora, un puñado de delincuentes tendría, en 403 municipios, el 48% de las mejores tierras del país, en tanto que 68% de los pequeños campesinos propietarios poseerían apenas el 5,2 % del total de la tierra. El sistema de registro de predios en Colombia no permite detectar cuánta más tierra está en manos de testaferros (una investigación lanzada por la Fiscalía sobre las tierras de la cúpula paramilitar detectó cambios de dueño tres o cuatro veces por año para ocultar al verdadero propietario). Ambas cosas apuntan a que las tierras expoliadas pueden ser más. Sobre dicho informe el editorial de El Tiempo (12.06.2005) se refiere a una "aberrante contrarreforma agraria" y añade que: "Diez años de la ley de extinción de dominio amenazan celebrarse con una concentración aún mayor de la tierra. Y no solo por mano blanda en la extinción, por lentitud de la justicia o por habilidad de los abogados de los narcos. Lo sucedido también tiene que ver, como bien lo señala la Contraloría, con la falta de voluntad del Estado para encarar en serio la tremenda desigualdad en la posesión de la tierra en nuestro país. Triste balance de una ley que ha podido contribuir a mejorar mucho la suerte del campo colombiano. Y por ende la de toda la nación, cuya violencia tiene raíces tan profundamente rurales."

Seguridad ciudadana. A simple manera de ejemplo: sectores de oposición denunciaron en el Congreso de la República que se está preparando contra ellos un nuevo ciclo de "guerra sucia" en el contexto de la creciente paramilitarización del país. El presidente Uribe respondió a esas denuncias acusando a los parlamentarios amenazados de ser "viejos aliados del narcotráfico".22

Sobre el verdadero dilema

Recapitulemos: "las guerras y la impunidad no tienen cabida en el mundo actual; la paz paramilitar apresurará la paz con la insurgencia en Colombia; pero la impunidad necesaria con los paramilitares, ahora, y con la insurgencia, después, no es acorde con los estándares de la justicia internacional; por los requerimientos de la paz, los colombianos debemos deslizar la ley de la impunidad por la puerta aun entreabierta de la tolerancia cero."

Razonamiento propio de la inveterada "viveza" del colombiano. La verdad es que si fuera por la paz, valdría la pena mil veces alinearse con el embuste. Lamentablemente es la guerra y no la paz lo que lleva el coeficiente de la ecuación que plantea Pizarro. Bueno, la paz sí, la paz del cementerio, la paz del fin de la historia, de la dictadura del mercado, del Leviatán paisa. La luz-opaca que vislumbra Pizarro al final-fondo del túnel-fosa de la represión globalizada de toda oposición a la ortodoxia liberal. De la paz que se necesita para lanzar la prometida "ofensiva final" contra insurgente, lo que Pizarro llama "la solución final".23 He ahí una parte del gran dilema. La otra parte es, nada menos, la reelección de Uribe. No solo que sin "paz paramilitar" no habrá "ofensiva final", es que tampoco habrá reelección.24 Por eso la urgencia de meterle gato por liebre a la Comunidad Internacional.

Hace ya casi un año en su editorial (26/09/2004) El Tiempo consideró "evidente que el fenómeno paramilitar va más allá de la problemática militar y plantea un proceso de "coptación" del aparato estatal y de la mayoría de sus instituciones políticas regionales. Este proceso ha implicado modificaciones en la posesión y el ejercicio del poder político y económico, aprovechando la favorable actitud del gobierno de Uribe para con este proceso, en medio de un ámbito de impunidad garantizado también por algunas instituciones del Estado." El mismo diario, con base en el informe de la Contraloría, acaba de confirmar "que se ha afianzado en el país "un dominio señorial de corte antidemocrático", con narcos y "paras" como "dueños del poder real" a nivel regional y local."25

No es, pues, el tiempo de Colombia el que se esta agotando. Es el de Uribe el que se puede acabar en un año sin ganar la guerra, sin empezarla siquiera. Un año precioso perdió el Presidente mientras entendía que la paz, inclusive la "paz" con los socios, es un asunto enmarañado, largo e incierto. Al principio se trataba de una falsa y expedita negociación mediante la cual la cúpula paramilitar se iría jubilada para Estados Unidos, los mandos medios - previa "limpieza" - serian insertados en los organismos de seguridad del Estado y la tropa en la Red de Informantes y en el Ejercito de Campesinos. Pero cuando quedó claro que Castaño ni siquiera controlaba las Auto Defensas Unidas de Córdoba, las acciones del líder paramilitar bajaron en Washington y, por boca del propio Presidente Bush, se anunció que el narcotraficante sería juzgado también por terrorismo.26 Para salvar sus pellejos los supuestos jefes de las AUC exigieron verdaderas "negociaciones de paz", esto es, reconocimiento político, zona de diálogos, proyecto de reinserción, etc, como en el Caguán pero con el apoyo político y económico de EU, los "buenos oficios" de la OEA y la protección de las Fuerzas Armadas. Luego, el canje: apoyo de los congresistas al proyecto de impunidad contra prebendas burocráticas y partidas regionales, se tomó dos año. Pero la aprobación de la ley es apenas el medio tiempo, dice el ultimo Boletín de la Fundación Ideas para la Paz, que añade: "La pregunta ahora es cuál será su futuro en vista de las debilidades que aún contiene y que han motivado una lluvia de críticas [...] Todo depende ahora de la capacidad del gobierno y del sistema judicial de implementar el proyecto."27

Persuadir a la "tolerancia cero" de la comunidad internacional de la necesidad de la impunidad en Colombia no es, pues, el último escollo. La misión de Pizarro es preparar el terreno de la ofensiva diplomática que, tras la aprobación de la ley, encabezaran la Canciller titular y el ministro del Interior para transmitir a la Comunidad Internacional el "mensaje fuerte de los colombianos" sobre la necesidad de la "paz" sin los requerimientos de la justicia. Teniendo en cuenta la intolerancia internacional contra los crímenes de lesa humanidad, el vice presidente Santos se abstiene de acompañar la misión.28

No son pocos los intelectuales colombianos que "no quieren saber de antemano la mala nueva" por que aspiran contarse entre los "ganadores" del "mundo radicalmente distinto" en el que se siente Pizarro. Creo que a ellos tambien les concierna la palabra franca del mayor Ralph Peters - comandante asignado como responsable de la guerra futura, a la oficina del diputado jefe de personal para la inteligencia:

"Entramos en una edad de conflicto constante [...] Entramos en un nuevo siglo estadounidense, en cuyo transcurso nos haremos todavía mas ricos, todavía más matadores desde el punto de vista cultural, y cada vez más poderosos. Excitaremos odios sin precedentes [...] No habrá paz [...] habrá numerosos conflictos en formas mutantes alrededor de todo el mundo. El conflicto violento será titular de los diarios [...] El papel de facto de las fuerzas armadas estadounidenses será mantener el mundo como un lugar seguro para nuestra economía y un espacio abierto para nuestro dinamismo cultural. Y para estos fines haremos un buen montón de matanzas (a good amount of killing) [...] Estamos construyendo un sistema militar fundado en la información, para hacer esas matanzas [...] Serán las tecnologías de apoyo para los infantes y los marines sobre el terreno, que permiten decisiones adaptadas, y que nos harán capaces de matar de manera adecuada y de sobrevivir en [...] los campos de batalla multidimensionales de la guerra urbana." Constant Conflict, R. Peters, From Parameters, Summer 1997, pp. 4-14.

1 Transformations actuelles des guerres et des identités stratégiques, Programme de recherches interdisciplinaires, TAGIS, EHESS, Paris, juin 2005.

2 JOXE, OP. CIT.

3 Chronique diplomatique de l'année 2003, en Enjeux diplomatiques et stratégiques, publicado anualmente pore el Centre d'études diplomatiques et stratégiques de Paris.

4 Escenarios de Conflicto : Irak y el desorden mundial, Anuario CIP 2004, Madrid.

5 Comunicado de Amnistía Internacional, 26.05.2004.

6 Ver: Colombie : l'envoûtement autoritaire en crise, José Sabogal, Le Débat Stratégique, n°71, 12/03/2003, http://www.ehess.fr/cirpes/ds/ds71/colombie.html, CIRPES, Paris. Y : Uribe No! reelección Si!, José Sabogal, CIDAN, www.cooperacioninternacional.com, 01/08/2004).

7 La desmovilización y la desparamilitarización, Corporación Jurídica Libertad, Medellín, 25.11.2004

8 Una luz al final del túnel. Balance estratégico del conflicto armado en Colombia, E. Pizarro L., Nueva Sociedad 192, julio-agosto 2004, pp. 72-84.

9 Ibm.

10 En 1998, P. Chicola, director de la Oficina encargada para la región andina declaró que " tarde o temprano el gobierno de Colombia tendrá que dialogar con los grupos paramilitares como lo hace con la guerrilla ". The New Herald, 21/02/01. En el 2000, retomando el tema, P. Romero, subsecretario encargado para el hemisferio occidental, afirmó "no ver ninguna posibilidad de éxito en el proceso de paz en Colombia sin dialogar con los paramilitares". The New Herald, 24/03/01 Tras la elección de Bush (jr) Romero fue remplazado por O. Reich, experto en el manejo de " la contra " nicaragüense. Miami Herald, 30/03/01.

11 Información detallada sobre el tema en : Militarisation de l'humanitaire, privatisation du militaire, Sami Makky, Cahier d'Etudes Stratégiques 36-37, 2003/2004, CIRPES-EHESS, Paris.

12 Que quede claro, la efectividad de los paramilitares en la guerra contrainsurgente no viene de su capacidad para confrontar a los rebeldes. No tienen ni la formación (disciplina), ni la vocación, ni la estructura necesaria como para sustituir a la Fuerza pública en la confrontación directa del adversario armado. Su objetivo militar es la población civil. En esto se diferencian de los mercenarios generalmente ex-militares expertos.

13 Ver: Geopolítica de la globalización en los Andes-amazónicos, José Sabogal, ponencia presentada al Seminario Internacional Tierra, Vida y Seguridad Humana frente a Planes Económicos y Militares, Alcobendas-Madrid, 8-11/06/2005.

14 La política de seguridad de EE.UU. en el hemisferio occidental: ¿por qué Colombia? ¿por qué ahora? ¿que debe hacerse?, Max Manwaring, Argentina Global n°6 (julio-septiembre 2001)

15 La embajada deEstados Unidos en Bogotá tiene más personal que cualquier otra misión diplomática en el mundo. Esta cifra no incluye el personal militar estadounidense (cerca de 2000) ni obviamente los contratistas privados en Colombia cuya cifra es dificil precisar. Las operaciones del Plan Colombia son coordinadas por el Grupo Militar de la Embajada, Colombia recibe mas del 80% del toal de la ayuda de Estado Unidos a América latina para compra de armas. Chistman, D.; Heimann, J., Sweig, J. et. al. (2004) Andes 2020: A New strategy for the challenges of Colombia and the Region, Report of an Independent Commission Sponsored by the Council on Foreign Relations-Center for preventive action.

16 Colombia: política presidencial y políticas de paz, International Crisis Group -ICG, Informe sobre América latina n° 14 - 16 de junio del 2005.

17 Colombia: Balance de seguridad 2001-2004, Fundación Seguridad y Democracia, Bogotá, enero de 2005.

18 El Tiempo, 13 de febrero de 2005, en ICG, op. cit

19 Opciones frente a las FARC, Alfredo Rangel Z., El Tiempo, 11.03.2005

20 pf. 14, Declaración de la Presidencia, CDHNU, 21/04/2005, en Observatorio de derechos humanos y derecho humanitario Coordinación Colombia-Europa-Estados Unidos, 11 de mayo de 2005, Resumen

21 Editorial de El Tiempo 13/06/05.

22 Vanguardia Liberal, Editorial, 20/10/04

23 Pizarro L., Nueva Sociedad 192, Op. cit.

24 A comienzos de abril, el ex presidente Alfonso López M., advirtió que los paramilitares iban a desempeñar un papel fundamental en la campaña, "amenazando a la gente" y llamó a todos los sectores "que respetan la Constitución" a unirse para derrotar a Uribe.

25 Editorial, El Tiempo, 12.06.2005

26 "Castaño no podrá ser juzgado por terrorismo, afirma el ministro del Interior", El Tiempo (www.eltiempo.com), Bogotá, 27/09/2002

27 Siguiendo el conflicto: hechos y análisis de la semana, FIP, Número 18/Junio 24 de 2005.

28 En gira por Europa en marzo pasado, el vice- Presidente colombiano fue arrestado durante dos horas por la policía danesa. Un grupo de ciudadanos daneses había denunciado a Santos como uno de los autores intelectuales del asesinato de un dirigente campesino.