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b) La "intolerancia cero" de la Comunidad Internacional frente
a la impunidad.
Una justicia internacional que se ejerza mas allá
de toda frontera es todavía una utopía. La dificultad mayor reposa
de hecho en que toda justicia necesita de una fuerza que le permita
detener a los sospechosos, recoger pruebas, aplicar las condenas.
Y para el caso no se trataría de cualquier fuerza, sino de una fuerza
tal que ninguna otra pueda confrontarla. Las comisiones de encuestas
de la ONU han constatado que las agencias gubernamentales estadounidenses
violan frecuentemente las leyes y los derechos humanos; Israel maltrata
a los palestinos bajo la protección de la potencia hegemónica; los
rusos dominan bajo el terror a los chechenios; por omisión algunos
gobiernos europeos han estado estrechamente implicados en masacres
en el Africa. Una justicia internacional impotente ante los poderosos
es mas que una justicia a medias. "Mucha imaginación se necesita
para ver en el arresto de Milosevic una victoria de la justicia
internacional. Se sabe que el gobierno de Estados Unidos, al mejor
estilo del Far West, ofreció a los yugoeslavos una ayuda de cien
millones de dolares en caso de lograr su detención.
En la presentación del Informe 2004 de Amnistía
Internacional, Irene Khan, secretaria general de la organización
sostuvo que "Bajo el fuego cruzado de las violencias perpetradas
por los grupos armados y los organismos estatales, los derechos
humanos y el derecho internacional humanitario sufrieron en 2003
los ataques mas sistemáticos del ultimo medio siglo". Khan agregó
que "En los conflictos persistentes como el de Colombia, Nepal,
Congo, Sudan, Chechenia, Palestina, etc, se cometen las peores atrocidades
sin la menor atención de la comunidad internacional", y sostuvo
que "Los Estados no se preocupan de la verdadera arma de destrucción
masiva que son la injusticia, la pobreza, la impunidad, el comercio
no reglamentado de armas ligeras, [etc]"5.
La creación y el funcionamiento de la Corte Penal
Internacional puede ser un avance muy significativo contra los crímenes
contra la humanidad. Pero de ahí a pensar que el dique contra la
impunidad ya se este cerrando es algo mas que insensato. Esta lejos
el día en que la CPI cuente con el respaldo y los instrumentos
necesarios para ir a capturar por el mundo los jefes de las fuerzas
ilegales y los gobiernos acusados de crímenes contra la humanidad.
Primero tiene que vencer la oposición de la potencia hegemónica,
que vía diplomática constriñe a los Estados amigos a garantizar
la impunidad de sus nacionales.
Sobre "el fin del conflicto" armado en Colombia
Luego de anunciar "el mundo radicalmente distinto"
la nueva era de la humanidad (o el fin de la historia), bajo los
efectos del embrujo autoritario Pizarro anuncia el fin del conflicto
armado en Colombia. Algo de razón tiene : en la "estrategia" de
la Seguridad Democrática la "paz" con los paramilitares es
el principio de la "ofensiva final" contra insurgente.
a) La "paz" paramilitar es un embuste con
graves e insospechadas consecuencias para Colombia. Aun cuando haya
dejado de ser propiamente falsa (la negociación de "paz" con los
paramilitares no es posible.6 El problema
no es político, ni jurídico ni ético. El paramilitarismo es una
forma de violencia organizada por terceros, es orgánica y estructuralmente
dependiente. Para una negociación, sobre todo de este tipo, se necesita
de un interlocutor valido, esto es, autónomo, con suficiente poder
para hacer efectivo su compromiso, si la negociación es individual,
y si es con un colectivo, con un nivel de organización capas de
coactar a los asociados al cumplimiento de acuerdos. No se necesita
recordar el origen y su evolución para constatar que los paramilitares
en Colombia no tienen estructura militar, política o financiera
propia a ningún nivel territorial. Se presumió que las AUC
era una estructura nacional de carteles regionales de la droga y
que C. Castaño era el Rey hasta que, antes de empezar las negociaciones,
la "confederación" voló en pedazos. Los tales Bloques tampoco son
federaciones u organizaciones regionales de las redes locales de
traficantes. Los grupos paramilitares en Colombia no son ejércitos,
entidades políticas ni gremiales. Ni siquiera son mafias por si
mismos aun cuando son servidores locales de una lógica financiera
desarraigada o mafiosa. Desde que comenzaron las negociaciones con
los paramilitares "en el Oriente Antioqueño, por ejemplo, los mismos
paramilitares se han llamado Bloque Metro, Batallas de
Santuario, Cacique Nutibara y Héroes de Granada
[...] al tiempo que en el área metropolitana de Medellín aparecen
como grupos anónimos, con el nombre de otros bloques o bajo la denominación
de antiguas bandas de delincuencia común".7
Las AUC - escribió hace unos meses el mismo
Pizarro - se han transformado en típicos señores de la guerra, similares
en sus características básicas a aquellos que pululan en Afganistán,
Irak o Sierra Leona. Y cita a Stergios Skaperdas, quien sostiene
que el término "señor de la guerra" se refiere a personajes poderosos
(strongmen) que no obedecen órdenes de las altas autoridades
centrales y controlan una región gracias a su capacidad para desarrollar
la guerra.8 "Empresarios de la coerción",
los llama también Pizarro, "es decir, grupos que a cambio de extorsión
venden seguridad regional y a la vez se enriquecen con el tráfico
de drogas".9
A los paramilitares los articula la coordinación
contra insurgente que viene del interior de instituciones del Estado.
Ideológicamente se dejan orientar por círculos de intelectuales
de extrema derecha. Tienen en común la búsqueda de rentabilidad
económica de todo tipo, legal o ilegal. Todo esto es de público
conocimiento.
Pero el rol estratégico que desempeñan los
paramilitares en la seguridad de Estados Unidos es menos conocido.
Y aun cuando Pizarro cuenta con información de primera mano sobre
el tema, se cuida de ser muy generoso. En términos doctrinales el
paramilitarismo y el mercenariato son, con el refuerzo de las Fuerzas
de seguridad locales, y la hibridación de los ejercicios-operaciones
multinacionales permanentes, los componentes estratégicos de la
Guerra de Baja Intensidad, que ya mencionamos. Las negociaciones
de paz que se desarrollan actualmente entre el gobierno colombiano
y los grupos paramilitares fueron "sugeridas" por altos funcionarios
norteamericanos antes que cualquier colombiano osara proponerlas
públicamente.10 Bajo el concepto de guerra
preventiva y en el proceso de globalización económica mediante la
privatización del Estado, la funcionalidad de los paramilitares
se ha diversificado y extendido. La seguridad privada es uno de
los negocios mas prósperos de la economía de mercado.11
La rentabilidad de una empresa de seguridad privada en Israel superó
en el 2004 a la primera industria armamentista, tradicionalmente
el sector económico mas importante de ese país. Si los paramilitares
colombianos son tantos como se dice, Colombia es el país líder en
el mundo en términos de privatización de la seguridad. Desmovilizar
a la contrainsurgencia menos costosa y más efectiva (en términos
del ejercicio del terror como instrumento de control social y político12
y de acumulación y defensa de la riqueza), en un país cuyo
ejército a duras penas logra controlar a los insurgentes? No, reciclarlos,
institucionalizarlos y reinsertarlos en la guerra. Hacer a un lado
los paramilitares cuando Colombia es un frente de avanzada regional
pos colonial de la globalización económica ?13
No, controlar su nivel de autonomía, perfeccionarlos y comercializarlos
al interior y al exterior del país.
La paramilitarización es ya un reflejo de la intensidad
de la debilidad del Estado. "Negociar" con ellos, es decir, amnistiarlos,
es el paroxismo de esa debilidad. Max Manwaring - profesor/investigador
de estrategia militar en el Strategic Studes Institute, del US Army
War College - considera que "si retomamos la primera y más elemental
de todas las cuestiones estratégicas de Clausewitz: La democracia,
la estabilidad y la paz sostenidas dependen del control efectivo
y legítimo del territorio nacional y sus habitantes, tenemos
que el problema central de Colombia es que el gobierno logre ese
control de una manera tal que asegure los Derechos Humanos,
las libertades civiles y la seguridad personal de todos sus ciudadanos."
La primera de dos condiciones que Manwaring considera indispensables
para que el gobierno colombiano "en un contexto de insurgencia,
narcotráfico y violencia paramilitar ilegales" pueda cumplir esa
tareas es "profesionalizar y modernizar las fuerzas policiales
y el sistema judicial, hasta el punto en que éstos impongan
y administren la ley equitativa y efectivamente a lo largo y ancho
del país." Pues bien, ni la ortodoxia liberal, ni la Bestia,
ni el Plan Colombia, ni la Seguridad (cosmética) Democrática
ni la ley de justicia y paz comparten el análisis de profesor
Manwaring quien, - como no es ningún jesuita - sentencia: "Los gobiernos
insensibles a la importancia del problema estratégico central de
controlar [por medios legítimos] el territorio nacional y la población,
se encuentran a sí mismos en una "crisis de gobernabilidad". Enfrentan
una violencia social y anarquía criminal crecientes, y un eventual
derrocamiento. Las soluciones a este problema nos conduce más
allá del entrenamiento de unidades pequeñas para conducir operaciones
agresivas contra los narcotraficantes, hacia la ampliación de la
educación profesional y el desarrollo de liderazgo militares."14
b) La derrota de la insurgencia.
La táctica de buscar derrotarlas a punta de desinformación
o de descalificación es tan vieja en Colombia como las FARC
y el ELN. Al numero uno de las FARC, M. Marulanda,
no más El Tiempo, se cansó de matarlo, en primera pagina.
Actualmente el mismo diario mata mas guerrilleros ("disfrazados
de campesinos") que las acciones combinadas Ejército-paramilitares.
No soy simpatizante pero si un admirador de estos "grupitos de bandoleros",
"sin ideas" (como aun los llaman voceros de las elites colombianas),
que en contra de 42 millones de habitantes, controlan la mitad del
territorio (lo que equivale a todo el territorio francés) de una
semi-colonia del imperio mas poderoso de la historia.15
No creo sinceramente que el discurso del canciller adjunto
de la Seguridad Democrática en gira por Europa logre hacerle
mella a los insurgente colombianos. "La estrecha visión del gobierno
de las FARC como "narcoterroristas" carentes de ideología
y apoyo popular oscurece la realidad y limita la efectividad de
sus políticas. El conflicto es más complejo y para ponerle fin se
requiere un análisis más diferenciado."16
Por otra parte "No existen indicios claros de que la capacidad de
reclutamiento de las FARC y su poderío para atacar objetivos
militares y civiles específicos en lugares distintos a las grandes
ciudades se hayan debilitado". El comandante de las fuerzas armadas,
general Ospina, afirmó: "Siempre hemos dicho que las FARC están
siendo derrotadas, pero todavía tienen mucho poder".18
El ELN sigue vivo no obstante la situación
calamitosa crónica que enfrenta desde hace ya una década; no obstante
la Operación Bolívar, en el marco del Plan Colombia - a la que Castaño
se consagró tanto que le costo el relevo como jefe militar de las
AUC -; no obstante la acción combinada en Arauca entre Fuerzas
Armadas (tierra/aire/agua) - paramilitares-mercenarios-asesores
gringos; no obstante no financiarse de la droga, con lo que queda
claro que la droga no es el combustible fundamental del conflicto-.Qué
decir entonces de las FARC ? A. Rangel - otro analista reputado
en medios gubernamentales y empresariales - considera que las FARC
están en repliegue y están intactas. Lo mismo afirmó Vicente Castaño
hace unas semanas en Semana. Rangel calcula que para que
el Estado pueda derrotar a la insurgencia necesita duplicar su pie
de fuerza (de 160.000 a 300.000), duplicar sus helicópteros de transporte,
triplicar los de combate e incrementar sustancialmente el presupuesto
de operaciones. Admiro, repito, a las FARC y al ELN,
aun cuando entiendo que su éxito es proporcional a la incapacidad
estructural de las elites colombianas.
Todo indica, pues, desafortunadamente que el conflicto
armado colombiano esta lejos de resolverse. Y como la primera condición
para resolverlo es que exista, habrá que esperar primero a que el
asesor convenza al Príncipe.
c) Las "mejoras sustanciales" en todos los índices.
Derechos humanos. Pizarro afirma que existe
un mejoramiento significativo en el campo de los derechos humanos
y en la lucha contra el narcotráfico.
El Informe 2004 sobre Prácticas de Derechos Humanos, del Departamento
de Estado de Estados Unidos, señala que el sistema judicial colombiano
es ineficiente, esta sobresaturado y socavado por la corrupción,
y que rara vez lleva a juicio a los altos miembros de las fuerzas
de seguridad acusados con abusos a los derechos humanos. Por su
parte la Declaración 2005 de la presidencia de la Comisión de Derechos
Humanos de las Naciones Unidas (CDHNU) recomendó al Gobierno
mejorar "según parámetros internacionales, su sistema estadístico
a fin de incluir debidamente las violaciones de los Derechos Humanos
y las infracciones del derecho internacional humanitario, porque
no se registran debidamente los hechos, especialmente los cometidos
por miembros de la fuerza pública".20
De mantenerse estas fallas en el sistema judicial
y en el sistema de estadísticas, los índices que consulta Pizarro
podrán mejorar mucho mas. Incluso también en términos de imagen
internacional : el memorando "Lineamientos para el enfoque de los
proyectos de cooperación internacional", enviado por el gobierno
colombiano a sus embajadores, solicita explícitamente no recurrir
a la utilización de términos como " conflicto armado", "actores
no estatales", "protección civil", "comunidad de paz", "territorio
de paz", "región o campo humanitario", "observatorio de situación
humanitaria", entre otros. Para el Gobierno, esos términos generan
ambigüedad. Incluso, afirma que legitiman a los grupos armados ilegales."21
Extraña lucha contra el narcotráfico. Un
estudio de la Contraloría General de la República concluye que "se
ha afianzado en el país un dominio señorial de corte antidemocrático,
con "narcos" y "paras" como "dueños del poder real" a nivel regional
y local. Y un sistema improductivo de tenencia de la tierra que
agrava la pobreza y la desigualdad en el campo y no contribuye a
la seguridad alimenticia del país." De acuerdo con el vice-Contralor,
Luis Bernardo Flores, entre 1 y 4,4 millones de hectáreas habrían
sido acumuladas por el narcotráfico en los últimos años. Según el
Incora, un puñado de delincuentes tendría, en 403 municipios, el
48% de las mejores tierras del país, en tanto que 68% de los pequeños
campesinos propietarios poseerían apenas el 5,2 % del total de la
tierra. El sistema de registro de predios en Colombia no permite
detectar cuánta más tierra está en manos de testaferros (una investigación
lanzada por la Fiscalía sobre las tierras de la cúpula paramilitar
detectó cambios de dueño tres o cuatro veces por año para ocultar
al verdadero propietario). Ambas cosas apuntan a que las tierras
expoliadas pueden ser más. Sobre dicho informe el editorial de El
Tiempo (12.06.2005) se refiere a una "aberrante contrarreforma agraria"
y añade que: "Diez años de la ley de extinción de dominio amenazan
celebrarse con una concentración aún mayor de la tierra. Y no solo
por mano blanda en la extinción, por lentitud de la justicia o por
habilidad de los abogados de los narcos. Lo sucedido también tiene
que ver, como bien lo señala la Contraloría, con la falta de voluntad
del Estado para encarar en serio la tremenda desigualdad en la posesión
de la tierra en nuestro país. Triste balance de una ley que ha podido
contribuir a mejorar mucho la suerte del campo colombiano. Y por
ende la de toda la nación, cuya violencia tiene raíces tan profundamente
rurales."
Seguridad ciudadana. A simple manera de
ejemplo: sectores de oposición denunciaron en el Congreso de la
República que se está preparando contra ellos un nuevo ciclo de
"guerra sucia" en el contexto de la creciente paramilitarización
del país. El presidente Uribe respondió a esas denuncias acusando
a los parlamentarios amenazados de ser "viejos aliados del narcotráfico".22
Sobre el verdadero dilema
Recapitulemos: "las guerras y la impunidad
no tienen cabida en el mundo actual; la paz paramilitar apresurará
la paz con la insurgencia en Colombia; pero la impunidad necesaria
con los paramilitares, ahora, y con la insurgencia, después, no
es acorde con los estándares de la justicia internacional; por los
requerimientos de la paz, los colombianos debemos deslizar la ley
de la impunidad por la puerta aun entreabierta de la tolerancia
cero."
Razonamiento propio de la inveterada "viveza" del
colombiano. La verdad es que si fuera por la paz, valdría la pena
mil veces alinearse con el embuste. Lamentablemente es la guerra
y no la paz lo que lleva el coeficiente de la ecuación que plantea
Pizarro. Bueno, la paz sí, la paz del cementerio, la paz del fin
de la historia, de la dictadura del mercado, del Leviatán paisa.
La luz-opaca que vislumbra Pizarro al final-fondo del túnel-fosa
de la represión globalizada de toda oposición a la ortodoxia liberal.
De la paz que se necesita para lanzar la prometida "ofensiva final"
contra insurgente, lo que Pizarro llama "la solución final".23
He ahí una parte del gran dilema. La otra parte es, nada menos,
la reelección de Uribe. No solo que sin "paz paramilitar" no habrá
"ofensiva final", es que tampoco habrá reelección.24
Por eso la urgencia de meterle gato por liebre a la Comunidad Internacional.
Hace ya casi un año en su editorial (26/09/2004)
El Tiempo consideró "evidente que el fenómeno paramilitar
va más allá de la problemática militar y plantea un proceso de "coptación"
del aparato estatal y de la mayoría de sus instituciones políticas
regionales. Este proceso ha implicado modificaciones en la posesión
y el ejercicio del poder político y económico, aprovechando la favorable
actitud del gobierno de Uribe para con este proceso, en medio de
un ámbito de impunidad garantizado también por algunas instituciones
del Estado." El mismo diario, con base en el informe de la Contraloría,
acaba de confirmar "que se ha afianzado en el país "un dominio señorial
de corte antidemocrático", con narcos y "paras" como "dueños del
poder real" a nivel regional y local."25
No es, pues, el tiempo de Colombia el que se esta
agotando. Es el de Uribe el que se puede acabar en un año sin ganar
la guerra, sin empezarla siquiera. Un año precioso perdió el Presidente
mientras entendía que la paz, inclusive la "paz" con los socios,
es un asunto enmarañado, largo e incierto. Al principio se trataba
de una falsa y expedita negociación mediante la cual la cúpula paramilitar
se iría jubilada para Estados Unidos, los mandos medios - previa
"limpieza" - serian insertados en los organismos de seguridad del
Estado y la tropa en la Red de Informantes y en el Ejercito de Campesinos.
Pero cuando quedó claro que Castaño ni siquiera controlaba las Auto
Defensas Unidas de Córdoba, las acciones del líder paramilitar bajaron
en Washington y, por boca del propio Presidente Bush, se anunció
que el narcotraficante sería juzgado también por terrorismo.26
Para salvar sus pellejos los supuestos jefes de las AUC exigieron
verdaderas "negociaciones de paz", esto es, reconocimiento político,
zona de diálogos, proyecto de reinserción, etc, como en el Caguán
pero con el apoyo político y económico de EU, los "buenos oficios"
de la OEA y la protección de las Fuerzas Armadas. Luego,
el canje: apoyo de los congresistas al proyecto de impunidad contra
prebendas burocráticas y partidas regionales, se tomó dos año. Pero
la aprobación de la ley es apenas el medio tiempo, dice el ultimo
Boletín de la Fundación Ideas para la Paz, que añade: "La
pregunta ahora es cuál será su futuro en vista de las debilidades
que aún contiene y que han motivado una lluvia de críticas [...]
Todo depende ahora de la capacidad del gobierno y del sistema judicial
de implementar el proyecto."27
Persuadir a la "tolerancia cero" de la comunidad
internacional de la necesidad de la impunidad en Colombia no es,
pues, el último escollo. La misión de Pizarro es preparar el terreno
de la ofensiva diplomática que, tras la aprobación de la ley, encabezaran
la Canciller titular y el ministro del Interior para transmitir
a la Comunidad Internacional el "mensaje fuerte de los colombianos"
sobre la necesidad de la "paz" sin los requerimientos de la justicia.
Teniendo en cuenta la intolerancia internacional contra los crímenes
de lesa humanidad, el vice presidente Santos se abstiene de acompañar
la misión.28
No son pocos los intelectuales colombianos que
"no quieren saber de antemano la mala nueva" por que aspiran contarse
entre los "ganadores" del "mundo radicalmente distinto" en el que
se siente Pizarro. Creo que a ellos tambien les concierna la palabra
franca del mayor Ralph Peters - comandante asignado como responsable
de la guerra futura, a la oficina del diputado jefe de personal
para la inteligencia:
"Entramos en una edad de conflicto
constante [...] Entramos en un nuevo siglo estadounidense, en cuyo
transcurso nos haremos todavía mas ricos, todavía más matadores
desde el punto de vista cultural, y cada vez más poderosos. Excitaremos
odios sin precedentes [...] No habrá paz [...] habrá numerosos conflictos
en formas mutantes alrededor de todo el mundo. El conflicto violento
será titular de los diarios [...] El papel de facto de las fuerzas
armadas estadounidenses será mantener el mundo como un lugar seguro
para nuestra economía y un espacio abierto para nuestro dinamismo
cultural. Y para estos fines haremos un buen montón de matanzas
(a good amount of killing) [...] Estamos construyendo un sistema
militar fundado en la información, para hacer esas matanzas [...]
Serán las tecnologías de apoyo para los infantes y los marines sobre
el terreno, que permiten decisiones adaptadas, y que nos harán capaces
de matar de manera adecuada y de sobrevivir en [...] los campos
de batalla multidimensionales de la guerra urbana." Constant
Conflict, R. Peters, From Parameters, Summer 1997, pp. 4-14.
1 Transformations actuelles
des guerres et des identités stratégiques, Programme de recherches
interdisciplinaires, TAGIS, EHESS, Paris, juin 2005.
2 JOXE, OP. CIT.
3 Chronique diplomatique de l'année
2003, en Enjeux diplomatiques et stratégiques, publicado anualmente
pore el Centre d'études diplomatiques et stratégiques de Paris.
4 Escenarios de Conflicto : Irak
y el desorden mundial, Anuario CIP 2004, Madrid.
5 Comunicado de Amnistía Internacional,
26.05.2004.
6 Ver: Colombie : l'envoûtement
autoritaire en crise, José Sabogal, Le Débat Stratégique, n°71,
12/03/2003, http://www.ehess.fr/cirpes/ds/ds71/colombie.html,
CIRPES, Paris. Y : Uribe No! reelección Si!, José Sabogal,
CIDAN, www.cooperacioninternacional.com,
01/08/2004).
7 La desmovilización y la desparamilitarización,
Corporación Jurídica Libertad, Medellín, 25.11.2004
8 Una luz al final del túnel.
Balance estratégico del conflicto armado en Colombia, E. Pizarro
L., Nueva Sociedad 192, julio-agosto 2004, pp. 72-84.
9 Ibm.
10 En 1998, P. Chicola, director
de la Oficina encargada para la región andina declaró que " tarde
o temprano el gobierno de Colombia tendrá que dialogar con los grupos
paramilitares como lo hace con la guerrilla ". The New Herald,
21/02/01. En el 2000, retomando el tema, P. Romero, subsecretario
encargado para el hemisferio occidental, afirmó "no ver ninguna
posibilidad de éxito en el proceso de paz en Colombia sin dialogar
con los paramilitares". The New Herald, 24/03/01 Tras la
elección de Bush (jr) Romero fue remplazado por O. Reich, experto
en el manejo de " la contra " nicaragüense. Miami Herald,
30/03/01.
11 Información detallada sobre el
tema en : Militarisation de l'humanitaire, privatisation du militaire,
Sami Makky, Cahier d'Etudes Stratégiques 36-37, 2003/2004, CIRPES-EHESS,
Paris.
12 Que quede claro, la efectividad
de los paramilitares en la guerra contrainsurgente no viene de su
capacidad para confrontar a los rebeldes. No tienen ni la formación
(disciplina), ni la vocación, ni la estructura necesaria como para
sustituir a la Fuerza pública en la confrontación directa del adversario
armado. Su objetivo militar es la población civil. En esto se diferencian
de los mercenarios generalmente ex-militares expertos.
13 Ver: Geopolítica de la globalización
en los Andes-amazónicos, José Sabogal, ponencia presentada al
Seminario Internacional Tierra, Vida y Seguridad Humana frente
a Planes Económicos y Militares, Alcobendas-Madrid, 8-11/06/2005.
14 La política de seguridad de
EE.UU. en el hemisferio occidental: ¿por qué Colombia? ¿por qué
ahora? ¿que debe hacerse?, Max Manwaring, Argentina Global n°6
(julio-septiembre 2001)
15 La embajada deEstados Unidos
en Bogotá tiene más personal que cualquier otra misión diplomática
en el mundo. Esta cifra no incluye el personal militar estadounidense
(cerca de 2000) ni obviamente los contratistas privados en Colombia
cuya cifra es dificil precisar. Las operaciones del Plan Colombia
son coordinadas por el Grupo Militar de la Embajada, Colombia recibe
mas del 80% del toal de la ayuda de Estado Unidos a América latina
para compra de armas. Chistman, D.; Heimann, J., Sweig, J. et.
al. (2004) Andes 2020: A New strategy for the challenges of Colombia
and the Region, Report of an Independent Commission Sponsored by
the Council on Foreign Relations-Center for preventive action.
16 Colombia: política presidencial
y políticas de paz, International Crisis Group -ICG, Informe
sobre América latina n° 14 - 16 de junio del 2005.
17 Colombia: Balance de seguridad
2001-2004, Fundación Seguridad y Democracia, Bogotá, enero de
2005.
18 El Tiempo, 13 de febrero
de 2005, en ICG, op. cit
19 Opciones frente a las FARC,
Alfredo Rangel Z., El Tiempo, 11.03.2005
20 pf. 14, Declaración de la Presidencia,
CDHNU, 21/04/2005, en Observatorio de derechos humanos y derecho
humanitario Coordinación Colombia-Europa-Estados Unidos, 11 de mayo
de 2005, Resumen
21 Editorial de El Tiempo
13/06/05.
22 Vanguardia Liberal, Editorial,
20/10/04
23 Pizarro L., Nueva Sociedad 192,
Op. cit.
24 A comienzos de abril, el ex presidente
Alfonso López M., advirtió que los paramilitares iban a desempeñar
un papel fundamental en la campaña, "amenazando a la gente" y llamó
a todos los sectores "que respetan la Constitución" a unirse para
derrotar a Uribe.
25 Editorial, El Tiempo,
12.06.2005
26 "Castaño no podrá ser juzgado
por terrorismo, afirma el ministro del Interior", El Tiempo
(www.eltiempo.com),
Bogotá, 27/09/2002
27 Siguiendo el conflicto: hechos
y análisis de la semana, FIP, Número 18/Junio 24 de 2005.
28 En gira por Europa en marzo pasado,
el vice- Presidente colombiano fue arrestado durante dos horas por
la policía danesa. Un grupo de ciudadanos daneses había denunciado
a Santos como uno de los autores intelectuales del asesinato de
un dirigente campesino.
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